Inicio

Empresa:

Los empleados tardan pocas semanas en empezar a tratar a los clientes como la empresa les trata a ellos, al final lo que importa son las personas y no tanto las estrategias. Se debe de tratar igual de bien a los empleados como a los accionistas, ya que cada día ponen su corazón y su mente al servicio de la empresa. Y si no lo hacen la empresa no sobrevivirá en el tiempo.

Los seres humanos no se fabrican en serie. Tenemos formas y volúmenes diferentes. Cada persona es diferente, y para atraer y retener a un buen empleado, sea hombre o mujer, es preciso tratarle de forma individual. En general a todos nos motivan cosas distintas, de formas distintas y en momentos distintos. El dinero no es lo que nos motiva principalmente.

Mucha gente busca primero la realización personal, y luego se preocupa de lo demás, la motivación se basa en los valores antes de que en el dinero. Esto es muy importante porque toda empresa necesita valores, pero una empresa dinámica, los necesita más que ninguna. Lo que hay que entender es que los valores son más complejos que el dinero. Los valores no son solo una frase o un cartel, los valores no se pueden inventar. Se tienen o no se tienen. Al transmitir valores, se sienten a gusto en el trabajo las personas que comparte dichos valores.

Tenemos que tener claro quiénes somos, y a dónde queremos llegar, con quién queremos hacer negocios. En un estado del bienestar del "hágalo usted mismo" todo depende del individuo. La gente con éxito lo tiene porque son lo que hacen y hacen lo que son. Para empezar hay que liberarse de los roles impuestos, desarrollar una estrategia personal, y disfrutar con lo que se hace, teniendo en cuenta que: nadie ha logrado nada sorprendente aislado, la competencia individual es lo que cada uno sabe más los contactos que tiene.

Por ello es necesario el enfocarnos, y ello implica que tenemos que asociarnos. Necesitamos los socios que hemos encontrado (en producción, en distribución) para que nos ayuden en las actividades y procesos. El poder de las asociaciones nos hace más fuertes, siempre que podamos conseguir el respirar el mismo aire, puesto que lo importante del conocimiento tácito sigue siendo un buen nivel de interacción humana.